A veces, me darían ganas de recomenzar. Dejar todo atrás por los estúpidos miedos que hoy me afronto. Todo esto, me hace dudar de cada paso y recordar lo que en algún tiempo llamé compañía, porque no amor. Hoy estoy aquí, deteniendome a mirar cada cara y tratando de guardarlas en el recuerdo. Es como una especie de teledirigido constante, camino, como, juego y pareciera que todo estuviera predeterminado.
¿Crees en las coincidencias? ¿Qué es todo esto? Ayer dislumbré el futuro ¿Seré una bruja de verdad? ¿Cómo puedo saberlo?. Viene alguien, inmersa en el trance que todo esto significa comparo mi todo y pienso por primera vez en cual será MI futuro.
04 Septiembre 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
sábado, 26 de julio de 2008
"¿La mala suerte existe? ¿O será que simplemente recibimos castigos en consecuencia de nuestro actos? - Interesante proposición Steve - respondió el profesor - Comenzemos con la clase - prosiguió. Albert se quedó pensando, todo girando a su alrededor y el ahí inmerso en sus pensamientos con voces contradiciendo y la conciencia tratando de controlar todo, cada palabra en su interior lo quería conquistar pero el ahí quieto, sin nada, dejando todo. Se puso de pie - Dime Albert - interrogó el profesor, él tartamudeando - ¿Pue.. Puedo salir un momento? - el hombre de canas blancas se acercó con preocupación pues Albert era un niño tranquilo de ojos azules, profundos como el cielo con el pelo extremadamente corto. - ¿Estás bien? - El joven eligió salir mirando el piso con una ambición extraña en él. - ¿Será todo esto posible? - se preguntaba una y otra vez. Miró sus manos y las encontró un tanto moradas, quizás era por el frío que hacía esa mañana inesperada. Hace diez días se había dado cuenta de que debía ganar dinero extra porque estaba insatisfecho con todo, con el hogar que tenía, la madre, el padre, la novia, el perro e incluso el dormitorio. - Si trabajo 5 días me pagarán 7 pesetas por hora, eso serían..- Empujó la puerta del baño y entró distraído. Al subir la mirada se encontró con lo inesperado, lo que nadie se imaginaría, lo inevitable, estaba ahí una mujer desnuda con los brazos abiertos y sus pechos rebozantes lo llamaban con cierta insistencia. - Albert, te conozco quiero ser parte de ti - exclamó la extraña mujer, él la ignoró. Fue hacia el espejo y humedeció su pelo, quedando su camisa empapada, se resfregó los ojos porque creía todo haber sido un sueño, ella no estaba allí. Lanzó un grito espantoso al darse vuelta, ella estaba tendida allí, morada, sin calor, con los ojos abiertos y los brazos en las blancas baldosas. - Lo siento Albert, no sabes escuchar - le reprochó la voz del interior. - ¿Que ha pasado? - salió del baño sin ninguna preocupación. Miró sus manos una vez más y estaban secas, transparentes, sin vida, todo iba a comenzar por ahí.
lunes, 21 de julio de 2008
Las 20 cosas que quiero en este momento, suena inconformista lo sé:
1. Una cámara nueva
2. Vivir cerca del mar
3. Tener mi música de nuevo
4. Subir mis notas
5. Comprenderme a mí misma
6. Mirar atardeceres
7. Ver "Elephant"
8. Leer un libro bueno
9. Ir a Argentina
10. Que todos sean felices
11. Que alguien..
12. Tocar guitarra
13. Cantar espectacular
14. Unos pantalones blancos
15. Comer Snickers sin restricción
16. Ser delgada
17. Que lo que piense sea escrito
18. Ser felíz con lo que elija
19. Casarme enamorada
20. Tener cuatro hijos (o más)
1. Una cámara nueva
2. Vivir cerca del mar
3. Tener mi música de nuevo
4. Subir mis notas
5. Comprenderme a mí misma
6. Mirar atardeceres
7. Ver "Elephant"
8. Leer un libro bueno
9. Ir a Argentina
10. Que todos sean felices
11. Que alguien..
12. Tocar guitarra
13. Cantar espectacular
14. Unos pantalones blancos
15. Comer Snickers sin restricción
16. Ser delgada
17. Que lo que piense sea escrito
18. Ser felíz con lo que elija
19. Casarme enamorada
20. Tener cuatro hijos (o más)
lunes, 31 de marzo de 2008
Salgo de la casa, en la hora justa hay un atardecer precioso, desenredo un poquito el bolso y saco el durazno que llevaba preparado, me conecto a otro mundo ... apreto 'Reproducir' y ahí, volando me voy hacia la parada de transporte, unos hippientos me miran, ¿Qué me importa?. Pasa algún auto, yo sigo concentrada, muerdo una y otra vez el durazno, está poco maduro, al final alguno para y me embarco felíz, a mitad de camino, se sube un niño pequeño y su madre. Él me mira. Al parecer le asombra mi falta de atención al transito y ahí sigo, en el sol, mirándolo atentamente, cada una de sus señas y movimientos y sigue, adelanta a uno y otro, a otro y al de más adelante. Le digo al fin, - "Me deja en Pratt, por favor" -, se detiene, - "Ahora puede bajar señorita" -, dejo al niño y a su madre atrás, caminando, caminando, concentrada. Sigo pensando, tantas cosas, en cada letra, mirada y condición de mi alrededor. Al medio de la plaza hay poca gente y las gitanas ya se han ido, llego a la esquina, parapdea el verde, me apuro pero no demasiado. Toc toc, toc toc, suenan los pasos y ya nada me importa, me saco los audifonos. "Pasa". Se fue todo :)
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